Llevo un tiempo con la autoestima un pelín maltrecha y las personas que me conocen se han dado cuenta, entre otras cosas, porque ya no me pintaba las uñas. Se puede decir que este ha sido uno de los síntomas de que me he estado descuidando. La manicura es algo que he hecho cada semana desde la adolescencia hasta el día de hoy. Casi forma parte de mi forma de ser o de una característica que alguien nombraría para describirme tipo "Sara siempre lleva las uñas pintadas y se hace dibujitos".
Me encantan las uñas bien cuidadas, de colores brillantes y diseños, paradójicamente, aunque proliferan los locales de uñas, sólo me ha hecho la manicura profesional una vez y fue para mi boda. No lo he hecho más veces porque no soporto el olor a disolvente de esos lugares. Si mi olfato no fuera tan fino, iría y disfrutaría de un trabajo bien hecho, sin dudarlo.
Cómo sé que la autoestima no se recupera sola como por arte de magia, estoy poniendo de mi parte para volver la de siempre. He hecho limpieza de pintauñas, tirando los estropeados o los que son tan malos que la pintura salta con solo mirarla de reojo. Luego cogí unos colores que me gustan (los de la foto) y me entretuve un rato. Durante unos días he disfrutado de mi manicura pero la vida diaria y la piscina han hecho que me dure menos de una semana. Me puse a mirar en internet y como mi padre me debía el regalo de cumpleaños, le he pedido un kit de manicura semipermanente casero, de esos que llevan un montón de productos y complementos, entre ellos una lámpara UV. Tengo muchas ganas de probarlo.
Me encantan las uñas bien cuidadas, de colores brillantes y diseños, paradójicamente, aunque proliferan los locales de uñas, sólo me ha hecho la manicura profesional una vez y fue para mi boda. No lo he hecho más veces porque no soporto el olor a disolvente de esos lugares. Si mi olfato no fuera tan fino, iría y disfrutaría de un trabajo bien hecho, sin dudarlo.
Cómo sé que la autoestima no se recupera sola como por arte de magia, estoy poniendo de mi parte para volver la de siempre. He hecho limpieza de pintauñas, tirando los estropeados o los que son tan malos que la pintura salta con solo mirarla de reojo. Luego cogí unos colores que me gustan (los de la foto) y me entretuve un rato. Durante unos días he disfrutado de mi manicura pero la vida diaria y la piscina han hecho que me dure menos de una semana. Me puse a mirar en internet y como mi padre me debía el regalo de cumpleaños, le he pedido un kit de manicura semipermanente casero, de esos que llevan un montón de productos y complementos, entre ellos una lámpara UV. Tengo muchas ganas de probarlo.

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