Esta es la primera entrada de mi blog y estoy muy emocionada. Quiero que este sitio sea un lugar donde mostrar mi compromiso por el cambio y la mejora continúa, además de servir de motivación para otras personas. Soy asidua a blogs de salud y ejercicio escritos por personas que se dedican al mundo del fitness. Me encanta leer sus consejos, ver sus cuerpos trabajados, los ejercicios que realizan y las fotografías de ellos mismos con sus outfits deportivos o de los platos que cocinan porque son increíbles. Sin embargo, lo que más me motiva son los blogs de personas como tú y como yo.
El "tú no tienes abuela" me lo han dicho unas cuantas veces y la respuesta habitual es un "Sí que tengo, y también dice que soy muy guapa", pero la verdad es que siempre me ha sorprendido escucharla, pues fui y siempre he sido, una niña, adolescente y mujer de lo más común. Cabello castaño oscuro, ojos castaños, piel clara salpicada de pecas aquí y allá, baja estatura con mi 1,58cm, de constitución curvilínea. Difícilmente me ficharía un caza talentos para ser la protagonista de su próximo desfile de moda o para protagonizar algún anuncio.
Soy normal y del montón, pero la he recibido por actuar diferente al resto. Pondré tres ejemplos:
Primero: Cuando me hacen un piropo, lo agradezco sin más, en vez de quitarle hierro o convencer a la otra persona de que está equivocada. Ejemplo:
Amiga: Que guapa estás hoy. ¿Esa falda es nueva?
Yo: Gracias. No, solo que antes no la había combinado así.
Pero cuando soy yo la que hace el piropo, la gente reacciona diferente:
Yo: Que guapa estás hoy. ¿Esa falda es nueva?
Amiga: ¿Qué dices? Estoy horrible. Y la falda... me la ha dado mi hermana porque ha adelgazado, yo no me la hubiera comprado.
Segundo: Cuando hablo de mi misma, trato en la medida de lo posible, de hacerlo de forma positiva. Digo: "hoy me veo bien", "me gusta como me he maquillado", " este conjunto me favorece". Y si tengo un mal día, que los tengo, trato de no criticarme.
Tercera: Las opiniones de los demás son sólo eso. Puedo estar de acuerdo con ellas o no. Si considero que un día estoy muy bien y una persona me dice lo contrario, eso no estropeará mi opinión de mí misma.
A simple vista no parece tan difícil aceptar un cumplido, hablar de forma positiva de una misma, o no criticarse, pero lo es. A veces podemos llegar a ser nuestras peores enemigas. Lo bueno es que se puede cambiar, se puede aprender a tener una buena relación con uno mismo y se mejora a través de la práctica.
En estos momentos estoy en proceso de adelgazamiento, me sobran 12 kgs y estoy decidida a quitármelos de encima. Desconfío de los milagros, así que estoy mejorando poco a poco mis hábitos alimenticios y aumentando la actividad física. Espero que me acompañes en el proceso.
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