Ir al contenido principal

Preparándome para triunfar II

Que algo lleve siglos inventado no quiere decir que todo el mundo lo conozca. Eso es lo que me ha ocurrido con el método Kaizen. La aplicación de postcast Ivoox me propone audios de forma aleatoria sobre los temas que más me interesan, como crecimiento personal, psicología, salud o humor. Vi uno que decía "el método kaizen para mejorar tu vida". Es una gran promesa, que despertó mi curiosidad y entré a la descripción. Por lo visto, esta metodología se aplica normalmente en el área laboral/ profesional pero también se puede mejorar la salud física y mental. Luego fue cuestión de buscar audios similares e ir escuchando.
 
La sabiduría es milenaria, proviene de Japón y significa "Mejora continua". Lo que propone son pequeños cambios, tan pequeños que no den miedo, ni creen resistencia. Aconseja que las acciones a realizar sean sencillas, rápidas y agradables. Para que se entienda mejor. Digamos que el 31 de diciembre me he propuesto ponerme en forma, rebajando los trece quilos que me sobran. Esa es una gran meta que se subdivide en dos: actividad física y alimentación. Los años anteriores, lo que hacía era ponerme el reto de ir cuatro veces a la semana al gimnasio y empezar una dieta estricta el día 2 de enero. Se me hacía duro solo pensarlo, por lo que necesitaba concienciarme a fondo los días previos, automotivarme y planificar. El resultado es que seguía el plan durante un tiempo, por llegar al objetivo y parar o por quedarme en el camino. Lo malo es que luego volvía al punto de partida para quedarme igual que antes o con algún quilo de más.

Lo que propone es cambiar el "ir al gimnasio cuatro veces por semana" por  acciones más sencillas como:
 
  • Levantarme sin pensar mucho en ello y hacer unas flexiones o sentadillas.
  • Caminar unos pasos y estirarme durante los anuncios de televisión.
  • En el trabajo, levantarme cada hora para beber agua o ir al baño.
  • En casa, programar las aplicaciones de móvil para hacer ejercicios para hacer 10 minutos, cuando tenga la costumbre de realizar esos diez minutos de forma fácil y natural, aumentar el tiempo y el esfuerzo.
En cuanto a la dieta estricta, sustituirla por pequeños cambios en los hábitos como:
  • Lavarme los dientes después de cada comida. (Está demostrado que cuando tenemos los dientes limpios, la tentación de picotear es menor).
  • Reemplazar una cosa por otra sin que suponga esfuerzo. Quiero reducir mi consumo de cafeína, en vez de dejarlo de golpe, así que empiezo cambiando uno de los cafés por una infusión. Una vez acostumbrada, cambiaré otra taza y otra hasta llegar a dos al día.
Propone la sencillez porque los cambios a realizar deben de ser permanentes, de por vida. Kaizen no es una meta, es un camino que nunca termina, no son dietas o rutinas de ejercicios que se abandonan una vez se consigue el objetivo, es un estilo de vida. Así que antes de hacer algo, pienso "¿Estoy dispuesta a hacer esto siempre?" Si es que sí, adelante, si no, es mejor probar otra cosa.
 
Me parece interesante la manera en la que aborda cada paso, enfocándose en el presente, en el corto plazo. Desmenuza los grandes objetivos en otros más pequeños para luego volver a subdividirlos en otros todavía más pequeños, transformándolo en pequeñas acciones que se pueden hacer ahora mismo, mañana o la semana que viene. Al centrarse en el ahora, es más fácil entrar en acción porque procrastinar deja de tener sentido.

Me frena un poco el tema de la tardanza en apreciar los resultados. Como mucha gente, quiero mejoras y las quiero ya, pero la experiencia me dice que los resultados conseguidos con rutinas de ejercicios y dietas estrictas y temporales, han sido efímeros. Me he esforzado mucho para luego tirar por tierra, yo solita y en tiempo récord, todo el trabajo realizado regresando a mis antiguos hábitos. Soy consciente de que con este método, los resultados no serán tan rápidos, o no serán evidentes de manera inmediata pero serán permanentes porque formarán parte de mis hábitos automáticos diarios.

Ya he empezado a aplicarlo, durante una semana, me he levantado un pelín antes, y he hecho sesiones cortas de ejercicio suave de entre 10 y 20 minutos. He combinado pilates, yoga, estiramientos y pesas. Parece una tontería, pero así he conseguido sumar 95 minutos de ejercicio en una semana, que aunque no es mucho, es más de lo que he hecho en las semanas anteriores. Hice una tabla para anotar lo que hacía y durante cuanto tiempo. La verdad es que me siento muy orgullosa de haber empezado.


 
 
  
 
 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi experiencia con la presoterapia, cavitación, LPG y masajes.

Este post contiene el tipo de información que me gustaría haber leído cuando dudaba sobre si hacerme los tratamientos o no. Internet está lleno de páginas donde las empresas, ya sean fabricantes, distribuidores o salones de belleza y estética anuncian sus aparatos y servicios, pero escasean las opiniones personales, o esa es la sensación que tengo. Quisiera que alguien me hubiera dicho "no te creas todo lo que leas", porque la publicidad está diseñada para decirme lo que quiero oir mientras exagera las bondades de esos tratamientos, prometiendo unos resultados o beneficios que aunque ponga toda mi fe y dinero en ello, no siempre se cumplen.  También habría agradecido que me recordarán que los milagros no existen y que tendría que poner de mi parte para conseguir resultados. Calculo que me habré gastado unos 600€ entre masajes de drenaje linfático, sesiones de cavitación, LPG y presoterapia (aprovechando todas las ofertas posibles de los centros o de las páginas...

La excelencia es cuestión de práctica

Nadie nace sabiendo y menos yo. Otro punto es el tema de la práctica, no es lo mismo hacer algo bien por primera vez por suerte o por tener talento natural, que haberlo hecho varias veces. Suena muy profundo pero esta entrada está relacionada con mi primer experimento fallido con la manicura semipermanente. A pesar de que creí seguir las instrucciones al pie de la letra, no fue así dado que no llegaron a durar ni una semana completa. Me las pinté un sábado,  el lunes por la tarde después de haber ido a nadar, ya tenía mi primera uña levantada, el martes le siguieron otras dos que traté de disimular pintando con otros pinta uñas normales y limando el exceso de pintura que se estaba levantando en las otras, el viernes ya estaba mosqueada porque la que no estaba picada, estaba levantada. Durante todos esos días fui a nadar, pero no pretendo echarle la culpa a la piscina porque soy consciente de que si me las hubiera pintado bien, no habría habido lugar pa...

Mimarme es fácil: Las uñas

Llevo un tiempo con la autoestima un pelín maltrecha y las personas que me conocen se han dado cuenta, entre otras cosas, porque ya no me pintaba las uñas. Se puede decir que este ha sido uno de los síntomas de que me he estado descuidando. La manicura es algo que he hecho cada semana desde la adolescencia hasta el día de hoy. Casi forma parte de mi forma de ser o de una característica que alguien nombraría para describirme tipo "Sara siempre lleva las uñas pintadas y se hace dibujitos". Me encantan las uñas bien cuidadas, de colores brillantes y diseños, paradójicamente, aunque proliferan los locales de uñas, sólo me ha hecho la manicura profesional una vez y fue para mi boda. No lo he hecho más veces porque no soporto el olor a disolvente de esos lugares. Si mi olfato no fuera tan fino, iría y disfrutaría de un trabajo bien hecho, sin dudarlo. Cómo sé que la autoestima no se recupera sola como por arte de magia, estoy poniendo de mi parte para volver la de siempre. He...